Donación de óvulos: tu generosidad ayuda a cumplir sueños

Lorena es enfermera, tiene 23 años y es donante de óvulos en Murcia. A continuación, te contamos su historia y qué es lo que le ha llevado a ayudar a otras mujeres gracias a la donación de óvulos.

Testimonio de Lorena, donante de óvulos en Murcia

Hablamos con Lorena para que nos cuente por qué se hizo donante de óvulos y cómo fue su proceso de donación.

¿Cómo surgió que te plantearas la donación de óvulos?

Pues, como suele pasar, siempre solemos ver las cosas más claras o nos atrevemos a hacer algo que tenemos pendiente cuando nos toca de cerca. En mi caso, mi hermana mayor con la que estoy muy unida se enteró hace unos meses de que no podía ser madre de forma natural y que necesitaba una ovodonación. Es decir, a través de un tratamiento, necesitaba el óvulo de una donante para poder tener un hijo.

Tan solo tiene 32 años y es algo que nunca te imaginas que puede pasarte a ti. Hasta que bueno, tienes tu pareja, te planteas ser padres y, por lo que sea, … no funciona. Entonces, tras un tiempo intentándolo, decides acudir al médico, te da la noticia y evidentemente pues te quedas un poco descolocada. Todos tus planes de vida que tenías montados, de repente se desmoronan y tienes que tomar decisiones para las que quizás ni siquiera estás preparada en ese momento…

Aunque tenía solución y, de hecho, están en proceso de empezar el tratamiento, fue un golpe duro para toda la familia y eso me hizo plantearme muchas cosas.

Hace un par de años, cuando estaba en tercero de carrera en la universidad, una compañera de clase me comentó que había realizado una donación de óvulos en Murcia, y que para ella había supuesto un antes y un después en su vida.

La verdad es que en ese momento ya me llamó la atención lo que me contó. Así que, me informé en alguna clínica, miré blogs en Internet, consulté en varios foros, hablé con un par de chicas que habían donado, … vaya, lo típico que se hace.

Pero finalmente no terminé de decidirme, me centré en otras cosas (encontrar trabajo, alquilar un piso, …) y lo aparqué un poco. Sin embargo, es la típica cosa que de vez en cuando te ronda la cabeza, ¿sabes? Siempre lo he tenido ahí como algo pendiente y yo sabía en mi foro interno que alguna vez tenía que donar mis óvulos.

Pues bien, con el tema de Erica – mi hermana mayor-, todo eso volvió a salir con más fuerza que nunca. Solo que esta vez no tenía ninguna duda. Aunque evidentemente mi donación no podía ser directamente para ella, para mi el poder hacer feliz a otra mujer que esté en una situación igual o parecida a la de ella es algo que me hace sentir realmente bien.

Así que no me lo pensé dos veces y acudí a Tahe Fertilidad, ya que me habían hablado muy bien de este sitio, muy convencida de ser donante y poder ayudar a otras mujeres a cumplir su sueño. Todo el proceso de ovodonación es completamente anónimo, algo muy importante. A mí donar mis óvulos no me costaba nada y para otras mujeres es todo un mundo.

Es la mejor decisión que he tomado, estoy muy feliz, realmente orgullosa de mi misma y muy contenta con todo lo que ha pasado.

¿Cómo fue el proceso de la donación de óvulos?

Ah! Claro, el proceso de donar óvulos, … ¡de esto teníamos que hablar sí o sí!

De hecho, cuando me preguntan mis amigas o familiares esta es la parte que más me gusta contar, porque es sobre la que más dudas suele tener la gente.

Y es que es completamente normal, yo tenía muchas preguntas cuando llegué a la clínica por primera vez. Recuerdo que me había apuntado en un papel todas las dudas y durante la consulta saqué mi libreta y empecé con el cuestionario: ¿cuánto dura el tratamiento?, ¿duelen las inyecciones?, ¿se suele engordar?, ¿si dono óvulos luego tengo menos opciones de ser madre en un futuro? … y un largo etc.

Para empezar, quiero destacar que el trato en la clínica fue espectacular desde que entré por la puerta. Todo el equipo se portó muy bien. Tanto los ginecólogos y ginecólogas, como las enfermeras y el resto de las empleadas son personas muy agradables, muy profesionales y muy empáticas. Se agradece mucho que te traten de forma tan cercana, porque tú estás nerviosa y ayuda mucho que te expliquen las cosas tan bien y con tanta calma. A mí me tranquilizaron mucho.

Si hablamos del proceso de donación como tal, es más rápido de lo que pensaba y todo fluye bastante bien y de forma natural.

Primera visita: información sobre donación de óvulos

En la primera visita, tienes una consulta o más bien conversación, con el ginecólogo o la ginecóloga de la clínica en la que te explica en qué consiste la donación de óvulos (el tratamiento, la estimulación, la punción, en fin, todo eso …). Ellos ya han evaluado previamente tus antecedentes médicos y resuelven todas las dudas que puedas tener o que te vayan surgiendo según te vaya contando en qué consiste el proceso.

La verdad que para mi esta visita fue clave, me abrieron mucho los ojos y salí bastante convencida de que quería donar mis óvulos.

Segunda visita: requisitos para ser donante

Bueno, pues una vez que lo has pensado en casa, has ordenado toda la info, has tomado la decisión y dices “quiero ser donante”, te realizan en la propia clínica unas pruebas médicas para ver si realmente cumples los requisitos para ser donante de óvulos.

Además, lo bueno de esto es que independientemente de que puedas donar o no, todas las pruebas son gratuitas y te pueden servir en un futuro cuando, por ejemplo, decidas ser madre.

Tercera visita: la estimulación

El siguiente paso es que te den los resultados de las pruebas y te confirmen que puedes ser donante de óvulos porque todo está OK. Es aquí cuando entra en juego la estimulación que se lleva a cabo con las conocidas inyecciones. Es un proceso cortito, de unos 10 o 12 días, en los que te puedes pinchar tu misma porque te lo explican todo muy bien y muy claro.

Yo particularmente no noté nada más allá de cualquier molestia que puedes tener cuando tienes la regla, por ejemplo. Pero ni las inyecciones duelen, porque de verdad que no te enteras, ni me hinché muchísimo, que es el miedo de muchas chicas, ni nada de nada…

Resumiendo, es una semana y media que se pasa rápido.

Cuarta visita: la punción

Y ya para terminar, tras esta estimulación se lleva a cabo la punción en la que extraen tus óvulos. Tan solo son 20 minutos, no te enteras de nada porque te ponen una pequeña sedación y enseguida te puedes ir a casa y seguir con tu vida normal a las pocas horas.

Y ahora mismo, ¿cómo te sientes? ¿Qué balance sacas de todo esto?

Pues creo que solo hace falta mirarme la cara…

Esta frase puede sonar a tópico, pero ser donante de óvulos ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. No solo por lo que he podido ayudar al donar mis óvulos a esas futuras madres que lo necesitan. Sino también por lo que he crecido yo como persona durante este proceso.

Al final nos miramos mucho a nosotros mismos, nos cuesta ser solidarios … y dejamos de lado las necesidades de los demás y el ser generosos con las personas que nos rodean.

No sé, para mi esto ha sido una oportunidad de aportar algo a la sociedad. De sumar, de sentirme bien y más libre con mi cuerpo.

Al final, es un poco creer en el karma. Si haces algo bueno, la vida te lo devuelve. Recomiendo a todas las mujeres que se lo están pensando que se informen sin ningún compromiso y que se atrevan a dar el paso.

Para mi, pensar en todas esas mujeres que he podido ayudar y en todos esos sueños que se han podido cumplir, ya es más que suficiente.


La historia de Cristina

Si te ha gustado el testimonio de donación de óvulos de Lorena, no te pierdas la historia de Marta, que cumplió sus sueños gracias a una ovodonación y a Tahe Fertilidad.

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Marta cumplió su sueño de ser madre. Foto de Cristina Navarro.

Testimonios de donantes y receptoras de óvulos

*Las dos historias de Lorena y de Marta sobre donación de óvulos están basadas en hechos reales. Para poder mantener el anonimato de las pacientes, las dos protagonistas son actrices.

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