La maternidad de mujeres sin pareja masculina

En los últimos años han surgido en nuestro país nuevos modelos de familia que hasta no hace mucho eran impensables. Mujeres sin pareja o con pareja femenina deciden tener hijos y la Ley les facilita ese proceso, por lo que demandan nuestros servicios para acceder a la maternidad. Así, la Ley española sobre técnicas de reproducción asistida, en su artículo 6, dice textualmente que “La mujer podrá ser usuaria o receptora de las técnicas reguladas en esta Ley con independencia de su estado civil y orientación sexual”. Esto ha hecho que estas mujeres acudan a los centros de reproducción asistida para acceder a la maternidad. En la gran mayoría de los casos son mujeres fértiles que solamente necesitan la contribución del gameto masculino para conseguir su sueño, por lo que deben recurrir a las técnicas de reproducción asistida, y así separar la reproducción del coito entre personas de diferente sexo.

Estas técnicas brindan diferentes posibilidades a estas mujeres. La más sencilla sería la inseminación artificial con semen de donante (IAD), para la cual se realiza una leve estimulación de los ovarios, y cuando se consiguen 1 ó 2 óvulos maduros la mujer es inseminada con semen capacitado de un donante anónimo. Esta técnica está indicada en aquellas mujeres que no presentan una obstrucción de las trompas de Falopio y tienen una reserva ovárica adecuada.

La siguiente técnica, por orden de complejidad, es la fecundación in vitro (FIV). En ella la estimulación de los ovarios es mayor y los óvulos se deberán extraer por punción folicular para ser inseminados en el laboratorio con el semen del donante. Mujeres con las trompas de Falopio obstruidas, o en las que ha fracasado la IAD, o que presentan alguna causa de esterilidad, como endometriosis, son las receptoras de esta técnica. La FIV se llevará a cabo de forma convencional o puede darse un intercambio de los óvulos entre las mujeres de la pareja, una proporcionaría los ovocitos, y a la otra se le transferirían los embriones resultantes, es el método ROPA.

Por último, cuando no se pueden utilizar los óvulos de la mujer, se emplean técnicas en las que se donan los dos gametos. La donación de ovocitos, una donante anónima proporcionará los óvulos, y un donante anónimo el semen, y la embrioadopción, los embriones son donados por parejas que ya no los van a utilizar. Estas técnicas se utilizan en mujeres con una baja reserva ovárica, debido a razones médicas o por su edad.

Afortunadamente, y gracias a los cambios sociales y legislativos, las mujeres sin pareja masculina pueden acceder a la maternidad de una forma segura y exenta de problemas añadidos gracias a las técnicas de reproducción asistida. Nosotros, como profesionales, debemos velar para que cada paciente encuentre el entorno más adecuado para que su sueño de ser madres se convierta en una realidad.