Entrevista a Emilio Gómez Sánchez (Embriólogo Tahe Fertilidad)

Este mes de junio se cumplen 10 años de la incorporación del embriólogo Emilio Gómez Sánchez al equipo Tahe. Por este motivo hemos realizado esta entrevista en la que repasa su trayectoria en Tahe Fertilidad.

Emilio Gómez es el director del departamento de Biología de la Reproducción de Tahe Fertilidad, y como tal, dirige los laboratorios de fecundación in vitro y andrología. Desde el año 2008 está en posesión del certificado de Senior Clinical Embryologist otorgado por la European Society for Human Reproduction and Embryology (ESHRE). Es coordinador de la Cátedra Tahe de Reproducción Asistida de la Universidad de Murcia y codirector del Master en Reproducción Humana que puso en marcha Tahe Fertilidad por medio de la Cátedra Tahe junto con la Universidad de Murcia. Además de ser profesor asociado del departamento de Biología Celular e Histología de dicha Universidad y haber publicado decenas de artículos científicos relacionados con el campo de la biología de la reproducción.

Emilio, hace 10 años te incorporaste a la plantilla de Tahe Fertilidad, con la perspectiva que da el tiempo, ¿Cómo valoras tu experiencia?

De forma muy positiva, yo venía de un grupo muy grande, el IVI, y me apetecía comenzar un proyecto nuevo. Surgió la oportunidad con el grupo Tahe y aquí estoy 10 años después. Creo que en este tiempo hemos puesto en pie entre todos los que formamos el equipo de Tahe Fertilidad un centro de reproducción asistida pensando para los pacientes. Desde que se entra a la clínica se puede sentir que todo está diseñado para que se sientan lo más cómodos posible. Las salas de espera individuales fueron un gran acierto, éstas permiten a los pacientes estar tranquilos y relajados mientras esperan a ser atendidos. Sus habitaciones son amplias, acogedoras y muy luminosas, lo que crea un clima de tranquilidad que siempre es positivo para el paciente ante una situación estresante como es la punción folicular o la transferencia de embriones. Todo el diseño del Centro está pensado para hacer la experiencia lo más grata posible a los pacientes. En lo que a mis competencias se refiere, el laboratorio, en estos 10 años hemos demostrado el buen funcionamiento del mismo, así como hemos sabido incorporar nuevas técnicas y tecnología, permitiéndonos estar a la vanguardia en nuestro campo.

¿Es cierto lo que se dice que el laboratorio es el centro neurálgico de las clínicas de fertilidad?

El laboratorio de una clínica de reproducción asistida es el centro de control, la piedra angular de un centro de reproducción. En él se realizan las diferentes técnicas que permitirán de forma controlada  la unión de los gametos de los pacientes para dar lugar a los embriones, que posteriormente se transferirán al útero de la mujer. En él todo debe estar muy controlado, la temperatura, la calidad del aire, la presión, etc. De igual modo, el equipamiento debe ser de primera calidad, no se puede escatimar a la hora de elegirlo, por ejemplo incubadores como el EmbryoScope que tenemos en Tahe Fertilidad nos permiten obtener toda la información necesaria a los embriólogos  para la elección de los embriones de mejor calidad, y esto se reflejar posteriormente  en un  incremento de las tasas de éxito. Y por último,  lo más importante, el personal del laboratorio, los embriólogos, sin un equipo experimentado no es posible que todo lo anterior funcione a la perfección.

De todas maneras, a mí no me gusta separar las diferentes partes de una clínica de fertilidad, consideró que todas son muy importantes. Es evidente que el laboratorio es fundamental, ya que es allí donde trabajaremos con gametos y embriones, pero también es igual de importante que el equipo de ginecología diagnostique muy bien para personalizar el tratamiento de los pacientes, y hagan unas estimulaciones foliculares y preparaciones endometriales óptimas, o que el equipo de enfermería realice su función correctamente y trate a todos los pacientes como si fuesen únicos, o que la psicóloga los acompañe durante el duro proceso, o que recepción y administración organice el trabajo diario adecuadamente o que el equipo de atención al paciente internacional coordine perfectamente los tratamientos de estos pacientes para que nada falle o que mantenimiento tenga la clínica en perfecto estado de revista. En resumen, que un centro de reproducción funcione a la perfección depende de que tenga un gran equipo de profesionales detrás y si de algo se puede vanagloriar Tahe Fertilidad es de eso.

Se habla mucho de la experiencia como un valor a tener en cuenta, ¿que nos puedes decir de ese tema en una clínica de fertilidad?

Pues lo que a mí me ha enseñado la experiencia es que es fundamental. Ahora los nuevos embriólogos llegan con una gran preparación, han hecho un Máster, e incluso 2, pero les faltan horas de rodaje. Un laboratorio de reproducción asistida es muy complicado de manejar, pues son muchas las variables que interactúan en él, y muchas veces de la teoría a la práctica hay un gran trecho. Yo llevo 28 años dentro del laboratorio, y eso me permite tomar decisiones basadas en lo que ya he vivido, no en lo que está impreso en un libro. Muchas veces mis compañeras me preguntan por qué sabía que podía pasar una determinada cosa, y yo siempre les contesto que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Eso no quiere decir que no haya que estudiar y seguir formándose siempre, sobre todo en un campo como la embriología o la medicina de la reproducción en constante evolución. Esto que digo para el laboratorio es igual para los ginecólogos, así nuestra directora, Ana M Villaquirán, lleva más de 15 años trabajando en fertilidad, lo que le ha permitido tratar a cientos de pacientes y aprender de cada uno de ellos, igualmente en este tiempo ha formado a numerosos ginecólogos que han pasado por nuestro Centro. Lo mismo vale para las enfermeras, la psicóloga, etc.

Para finalizar, ¿Que le recomendarías a un persona que necesita acudir a un centro de reproducción asistida?

Lo primero es que no lo demore mucho, una pareja que lleve un año con relaciones sexuales sin protección y no haya conseguido embarazo debería consultar con un especialista en infertilidad, y si la mujer es mayor de 36 años, esos 12 meses habría que reducirlos a 6.

Por otro lado, que busque un equipo de profesionales de probada experiencia, en los que pueda confiar y se deje en sus manos, yo sé que es difícil, sobre todo con el Dr. Google tan a mano, pero es importante confiar en los profesionales que hayamos elegido. Eso no quiere decir que haya que aceptar todo lo que nos digan sí o sí, pero hay que pensar que el profesional intentará hacer en cada momento lo que crea más adecuando para tratar nuestra infertilidad.

Y por último, que se decida por un centro donde se sientan cómodos, en mi opinión es muy importante. Un tratamiento de reproducción asistida es una carrera de obstáculos, y se puede hacer muy dura, por tanto si se lleva a cabo el proceso en un entorno que nos hace sentir bien será más fácil de llevar. A mí me encanta cuando los pacientes nos envían cartas agradeciéndonos el trabajo que hemos hecho en Tahe Fertilidad para que pudieran tener su hijo, pero de lo que más me siento orgulloso del equipo que formamos es cuando esas cartas llegan de unos pacientes que no lo han conseguido. Porque les hemos transmitido que lo hemos intentado con todas nuestras fuerzas y que hemos procurado que todo el proceso fuera lo más “cómodo” para ellos, aunque en esa ocasión no lo hayamos conseguido.

Muchas gracias Emilio

Ha sido un placer.

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