Enfermeras de Reproducción Asistida, los Ángeles de la Guarda de los Pacientes

Todo el personal que ejerce su labor en un centro de reproducción asistida es importante, desde el equipo de limpieza, hasta el de recepción e internacional, desde el ginecológico, hasta los embriólogos, y desde el equipo psicológico hasta el de enfermería. Las enfermeras son la principal referencia de los pacientes durante su paso por el Centro, se implican con ellos, resolviendo sus dudas, acompañándolos en los buenos y en los malos momentos. En todas las etapas del tratamiento hay siempre una enfermera, siendo su referente desde la primera visita hasta el final del ciclo en la prueba de embarazo.

En numerosas ocasiones, tras la primera visita al Centro los pacientes al salir de la consulta les hacen a las enfermeras las preguntas que no han hecho al médico, o les piden la aclaración de algo de la mucha información que han recibido. Durante la estimulación ovárica ayudan a las pacientes a interpretar el tratamiento médico y son las encargadas de enseñarles la correcta autoadministración de las distintas medicaciones que su ginecólogo les haya pautado. Con infinita paciencia y con la seguridad que da la experiencia, les explican como cargar las jeringuillas o los “artilugios” con los que se administrarán la medicación, les informan de donde se la tienen que inyectar y a qué hora, por supuesto siempre están disponibles para una llamada de emergencia para resolver una duda de último momento. En las extracciones de sangre son las “confesoras” de las pacientes, en ese cuartito se intercambian confidencias sobre el estado emocional de la paciente o de los síntomas que va teniendo con la administración de las hormonas, cosas que quizás no se atrevan a compartir con su círculo más cercano.

Tras la punción folicular, son ellas las que se encargan del bienestar de la paciente, a las que las pacientes les explican cómo se sienten y en ocasiones las que salen a la calle a comprarle chocolate a la paciente que es lo que le apetece después de la anestesia. Lo mismo ocurres tras la transferencia, acompañan a los pacientes hasta la misma puerta del Centro y se despiden deseándoles la mejor de las suertes. Durante los días de espera hasta la prueba de embarazo son las que reciben la llamada de alguna paciente explicándoles los síntomas que tiene, y son las encargadas de tranquilizarlas. El día de la prueba de embarazo ellas sacan la sangre y la preparan para analizarla, y no mantienen los dedos cruzados todo el tiempo porque tienen que seguir haciendo su trabajo, pero de buena gana lo harían. Y ellas son las que corren a darle la noticia al médico para que hablen con los pacientes lo antes posible, para darles una gran alegría o para informar de que no ha habido suerte.

Además de todo ésto, también son la memoria del ginecólogo, las que ponen cara a los números de historia, las que saben las circunstancias personales de las pacientes, etc, etc.

En fin, ellas son los ángeles de la guarda de un centro de reproducción asistida, en Tahe Fertilidad se llaman Pilar, Marisa y Mamen.