Durante el tratamiento

A lo largo de todo el tratamiento la persona tendrá que pasar por distintas situaciones como pinchazos, ecografías, extracciones de sangre, recogida de muestra de semen… y todo esto puede generar cierto nivel de ansiedad. Físicamente el cuerpo nos puede responder con tensiones musculares, sudoración de manos, palpitaciones, dificultad con el sueño, pérdida de apetito, etc. Y emocionalmente puede aparecer:

Hay que prepararse para las reacciones que puede tener tu cuerpo físicamente

Falta de control

Parece que todo esta en mano de los médicos y su equipo, y nosotros no podemos hacer nada. (cosa que no es cierta)

Todo gira alrededor del tratamiento

Sensaciones de que todo gira alrededor del tratamiento y que ese viaje, el traslado de casa, esa cena prevista, u otros acontecimientos sociales quedan en un segundo plano y no se le da la importancia que nos gustaría. Nos olvidamos de otros aspectos de nuestra vida.

Desajustes en la comunicación de pareja

Desajustes en la comunicación de pareja. Por ejemplo puede que cada uno este viviendo el proceso emocionalmente de manera distinta, que un miembro de la pareja pueda expresar su preocupación a través del silencio y el otro hablando y no darse cuenta que los dos están preocupados. También pueden guardar sus emociones y no compartirlas, por evitar sentimientos dolorosos, con lo que los sentimientos de uno no llegan al otro. Estas situaciones pueden generar tensión emocional en la pareja.

Desajustes en la vida sexual de la pareja

Desajustes en la vida sexual de la pareja. Lo que se supone que tiene que ser algo espontáneo y placentero puede llegar a convertirse en una relación mecánica. A veces se le indica a la persona o pareja cuando pueden tener sus relaciones y esto lleva implícito una exigencia de tener que dar un rendimiento, pues sino, otro ciclo perdido, otra oportunidad perdida, con lo cual se va asociando relación sexual a no embarazo y puede llegar a convertirse en algo doloroso.

Pensamientos negativos

Pueden aparecer pensamientos negativos. La persona o pareja puede tener durante el tratamiento ideas como: “esto no va a funcionar”, “no me quedaré”, “no seré padre o madre”, “ante la medida de folículos dependiendo del tamaño pensaré si voy a conseguirlo o no”, etc.

Ante la espera de resultados
Ante el resultado de la prueba de embarazo

Esta etapa es una de las de mayor ansiedad para la pareja y sobre todo para las mujeres. Aquí se disparan los niveles de ansiedad y emocionalmente hay todo un cóctel de sentimientos y variedad de pensamientos: momentos que pienso que si voy a ser madre porque me siento los pechos duros, momentos en que todo se viene abajo porque no me noto nada, etc.Se disparan las conductas repetitivas: “ir al cuarto de baño a ver si he manchado o no”, “mi pareja me puede llamar más a menudo a ver como me encuentro, si me duele algo”, “no toco esto por si no me quedo”, “no fuerzo los músculos cuando voy al baño”, etc. Se viven sentimientos de soledad, no saber si compartirlo con los familiares, amigos, etc.Es todo un cúmulo de sentimientos de duda, esperanza, temores, optimismo y todo ello en relación al resultado.

Si es positivo: Fenomenal, una vez pasado un tiempo se pueden presentar dudas por ejemplo sobre el trasmitirlo a los hijos, o temores ante la donación, o temores al rechazo.

Si es negativo, esta noticia puede llevar a la persona o pareja a nivel emocional a tener sentimientos de:

  • Sentimiento de negación. Durante un tiempo la persona puede pensar que no es posible que esto este ocurriendo: “¡y si se han equivocado!”, “con regla a veces uno ha podido estar embarazada”. Son frases que nos podemos repetir ante la dificultad de aceptar el resultado.
  • Sentimientos de culpa a nivel social. Nos podemos culpar por no haber cumplido con unas expectativas: familiares, amigos, sociales, etc.
  • Sentimientos de culpa por no haber cumplido todos los pasos estrictamente, o por haber hecho ese viaje aunque me dijeron que no pasaba nada, o por no haber guardado cama todo el tiempo etc.
  • Sentimientos de fracaso. Se piensa que siempre le salen mal todas las cosas y que nunca podrán tener hijos.
  • Sentimientos de inseguridad, de soledad con respecto a las cosas que a uno le rodean.
  • Sentimientos de tristeza porque se ha perdido algo muy importante para la persona.
  • Sentimientos de rabia por toda la tensión emocional que uno ha ido soportando, o por pérdidas que se hayan podido dar anteriormente. Rabia por incomprensión por parte de la familia o amigos, te dicen: “no pasa nada”, “seguro que la próxima vez”, “no te preocupes, si los niños dan mucha guerra”, etc.
  • Sentimientos de envidia: “justo la época en que más embarazas veo, más carritos de bebés”, “mis amigas todas se están quedando embarazadas o van a ser madres”. A veces, no se permite tener estos sentimientos y se viven como algo vergonzoso.
embryoscope-es
primera-visita
financiamos
visita-virtual

Contacta con nosotros ahora